reconoce sus orígenes

"Chicas Malas" Capitulo Doce: Roxanne Red, Jorge y una Coca Cola.

Publicado: 2011-07-07

Y si al final resulta que mi plan genera dudas y ves más fácil que el intruso pueda burlarse de los dos...

Love of Lesbian, Carta a todas tus catástrofes

- No le digas a Jorge lo que paso – me dice una Roxanne que no puede ocultar su miedo. Creo que había prometido no verla de nuevo y no puedo. Yo no puedo ocultar eso.

Sentados en un parque de Pueblo Libre, la señorita Red tiene ganas de llorar y una extraña vena de sadismo dentro de mí se siente bien con eso. Se ve particularmente linda cuando llora.

Ante el inminente regreso de Jorge desde Canadá, Roxanne quería asegurarse de que su breve infidelidad y el casi embarazo se quedara en el olvido. Como un rumor, en el peor de los casos.

- ¡No seas pendeja! “Jorge, quiero que sepas que mientras estuviste fuera, tu novia NO te engaño y TAMPOCO, escúchame bien, TAMPOCO, creyó estar embarazada.” Lo llevo ensayado, flaca.

- Yo se lo voy a decir… - dice, y sus ojos de gato, tan cínicos, son todo, menos convincentes.

- ¿Cuál es la diferencia entre que se lo diga tú y que se lo diga yo? ¿Tú te vas a saltear las escenas de sexo y le vas a dar la versión apta para todos? ¡No me jodas!

- Voy a terminar con él, pero no quiero que sea de la forma que tu quieres – y ahora se nota algo de sinceridad en sus viperinos y seductores movimientos de sus labios – Quiero terminar esto bien. Déjame eso aunque sea.

Y no hago más que ceder. Quizá porque soy un baboso sin fundamentos y voluntad o, y esta es una opción peligrosa, quiero a Roxanne Red. De una forma inhumana e inentendible. De una manera muy Roxanne Red, si ella fuese un adjetivo. Nos terminamos quedando en silencio, en esa banca en Pueblo Libre y me abraza. Maldita sea.

- Te quiero, Dan.

- No es el momento, Rox…

- ¿No puedes responderlo con normalidad?

- Responderte con eso que tu llamas “normalidad”, involucraría un par de referencias sexuales y …

- Igual te quiero – y la bruja lo logra.

Quedé con Jorge en la tarde, en un Cineplaza. Había regresado de Canadá extrañando el asqueroso sol primaveral de Lima luego de los casi – 5 grados centígrados que había tenido que pasar en Toronto.

- ¿Y que fue, huevón, como has estado? – me pregunta y tengo ganas de decirle “nada, huevón, viendo cómo te engañan” pero creo que no es muy diplomático.

- Pues… ufff…cosas, cosas…

- Te note preocupado por teléfono. Bueno, lo que podía notarse cuando no contestabas ninguna llamada.

- Es por… una chica, tú sabes…

- ¿La “chica griega” otra vez?

- No, no, ya supere eso gracias a las películas de Robert Downey Jr. Ejem, ejem. Es algo más personal, más inmoral, eróticamente hablando.

- Jo, parece que no está mal. Cuéntame.

Y ante la posibilidad de decirle la verdad (lo que realmente debí haber hecho, viéndolo de esta perspectiva), atine a decirle el primer nombre que se me vino a la mente.

- Volví a ver a R.A. – que era una mentira a medias, ya que si volví a verla pero no era el problema que me atormentaba.

Cuando la cara de Jorge se ilumino con un letrero con luces de neón que decía “¿Qué? ¿Otra vez?” llegó Roxanne. Luego de no verlo varios meses cualquier creería que la primera reacción seria algo más empalagoso e irritante, lo primero que hizo fue cogerle de la mano y decirle que tenía que hablar con él. Se fueron a un lado del local dejándome solo con una Coca Cola, viendo de lejos como los rostros de ambos se iban descomponiendo hasta que en un momento ambos quedaron en silencio. No hubiese sido preocupante si ese silencio no se hubiese extendido casi tres minutos.

Me arme de valor y decidí acercarme, y decir algo consciente que pudiese solucionar en algo el tempano que habían formado la probable ex pareja. Un último sorbo de Coca Cola para coger valor.

- Y bueno… ¿quieren ver una película o algo?


Escrito por

lumixxx

Comunicador. Blogger. ¿Escritor? PseudoGeek Cinefilo y futuro director. Quizas periodistas. Quizas vendendor de salchipapas. Casi lo mismo.


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